Trastorno mixto del lenguaje expresivo-receptivo


 El TMLER es un trastorno del desarrollo que implica dificultades tanto para entender lo que otros dicen como para expresarse de manera efectiva. Este trastorno puede afectar a los niños desde temprana edad, retrasando su capacidad para desarrollar el lenguaje de manera apropiada según lo esperado para su edad.

Dificultades comunes

Las dificultades comunes en el Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) abarcan varias áreas del desarrollo del lenguaje, tanto en la comprensión como en la producción. Aquí te explico en más detalle cada una de estas dificultades:

1. Dificultades en el lenguaje receptivo (comprensión)



Estas son las dificultades para entender lo que se les dice. Algunas manifestaciones comunes incluyen:

  • Dificultad para comprender oraciones o frases complejas: Los niños con TMLER pueden tener problemas para entender frases largas o con estructuras gramaticales complicadas. Por ejemplo, pueden perderse al escuchar oraciones que incluyen subordinadas o frases con dobles sentidos.

  • Problemas para seguir instrucciones: Incluso instrucciones sencillas como "pon el libro en la mesa y luego cierra la puerta" pueden ser difíciles de seguir. Cuando las instrucciones son más largas o tienen varios pasos, es aún más complicado para ellos procesarlas correctamente.

  • Falta de comprensión del vocabulario: Tienen dificultades para captar el significado de palabras nuevas o abstractas. Por ejemplo, palabras que describen emociones o conceptos más complejos (como "felicidad" o "responsabilidad") pueden no ser comprendidas adecuadamente.

  • Problemas con el lenguaje figurado: Los niños con TMLER suelen tener dificultades para entender metáforas, sarcasmo o expresiones idiomáticas (como "llueve a cántaros"). Tienden a interpretar el lenguaje de manera literal, lo que complica la comprensión de ciertas conversaciones.

  • Dificultad para captar detalles importantes: A menudo, no pueden concentrarse en los aspectos más relevantes de una conversación o un mensaje. Esto los lleva a malinterpretar lo que se les dice o a no recordar la información importante.

2. Dificultades en el lenguaje expresivo (producción)



Estas son las dificultades para comunicar pensamientos e ideas de manera efectiva. Algunas manifestaciones son:

  • Vocabulario limitado: Los niños con TMLER suelen tener un repertorio más limitado de palabras, lo que hace que se repitan o usen palabras genéricas ("cosa", "eso") para referirse a objetos o situaciones que no pueden nombrar con precisión.

  • Errores gramaticales frecuentes: Pueden omitir o usar de manera incorrecta palabras funcionales (como artículos o preposiciones), o formar oraciones con una estructura incorrecta (por ejemplo, decir "Yo va a tienda" en lugar de "Yo voy a la tienda"). Los tiempos verbales, la concordancia entre sujeto y verbo o el uso adecuado de plurales también suelen ser áreas problemáticas.

  • Dificultad para contar historias o describir eventos: Cuando intentan narrar una historia o describir algo que sucedió, su discurso puede carecer de cohesión o secuencia. Pueden saltarse detalles importantes, mezclar eventos o no ser capaces de organizar sus pensamientos de manera lógica.

  • Problemas para encontrar las palabras adecuadas: Esto se conoce como anomia, y significa que pueden tardar en encontrar la palabra correcta o pueden usar una palabra incorrecta o similar en lugar de la que quieren decir. Este fenómeno a menudo provoca pausas o frases inacabadas.

  • Oraciones simples y poco elaboradas: Las personas con TMLER tienden a utilizar estructuras de frases muy básicas, lo que limita la complejidad de su discurso. En lugar de decir, por ejemplo, "Me gustaría jugar con mis amigos en el parque esta tarde", podrían decir "Quiero parque" o "Yo juego afuera".

  • Disfluencia verbal: Suelen tener interrupciones en el flujo del habla, como pausas largas, repeticiones o frases que no terminan. Esto puede hacer que la comunicación sea más lenta y difícil de seguir para los oyentes.

3. Dificultades sociales y emocionales asociadas



Como resultado de las dificultades para comprender y expresarse, muchos niños con TMLER pueden también experimentar:

  • Frustración: Al no poder expresar lo que piensan o sienten adecuadamente, pueden frustrarse fácilmente. La frustración puede derivar en problemas de conducta o en una tendencia a evitar situaciones de interacción verbal.

  • Baja autoestima: Al no poder comunicarse tan bien como sus compañeros, los niños pueden sentirse inseguros o inferiores, lo que impacta en su autoconfianza y sus habilidades sociales.

  • Aislamiento social: Las dificultades para seguir conversaciones o mantener interacciones verbales fluidas pueden llevar a que los niños con TMLER se aíslen socialmente o tengan menos interacciones con otros niños.

4. Impacto en el aprendizaje



Debido a la importancia del lenguaje en el ámbito académico, las dificultades de los niños con TMLER afectan su rendimiento en áreas como:

  • Lectura y escritura: Entender textos o escribir de manera coherente puede ser especialmente difícil. Les cuesta comprender el significado de los textos, lo que afecta tanto la lectura literal como la inferencial. Asimismo, escribir correctamente resulta un desafío debido a los problemas con la gramática y la organización de ideas.

  • Matemáticas: Aunque no está directamente relacionado con el lenguaje, el procesamiento de problemas matemáticos escritos o verbales puede verse afectado, especialmente si las instrucciones son complejas.

En resumen, las dificultades comunes del TMLER afectan tanto la capacidad para comprender como para producir lenguaje, lo que repercute en la vida cotidiana, las interacciones sociales y el desempeño académico. Por ello, una intervención temprana y adecuada es crucial para ayudar a los niños a mejorar sus habilidades lingüísticas y a superar las barreras que presenta este trastorno.

5. Síntomas emocionales y conductuales asociados



Debido a las dificultades continuas con el lenguaje, algunos niños con TMLER pueden desarrollar ciertos problemas emocionales o conductuales, como:

  • Frustración frecuente: No poder comunicarse de manera efectiva puede causarles mucha frustración, lo que puede manifestarse en rabietas o comportamiento irritable, especialmente en situaciones sociales o académicas.

  • Baja autoestima: Los niños con TMLER suelen darse cuenta de que tienen dificultades para comunicarse en comparación con sus compañeros, lo que puede hacer que se sientan inseguros o desarrollen una baja autoestima.

  • Comportamiento evitativo: Algunos niños, para evitar la frustración o la vergüenza de no poder expresarse adecuadamente, pueden retirarse de las situaciones que requieren hablar o interactuar verbalmente.

En resumen, los síntomas típicos del Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo afectan tanto la comprensión como la producción del lenguaje, lo que impacta las interacciones sociales, el rendimiento académico y, en algunos casos, el bienestar emocional del niño. Detectar estos síntomas de manera temprana es crucial para intervenir y proporcionar el apoyo adecuado.

Causas

Las causas del Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) no están completamente comprendidas, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, neurológicos, ambientales y del desarrollo. A continuación te explico más en detalle las posibles causas que pueden contribuir a la aparición de este trastorno:

1. Factores genéticos




Existe evidencia que sugiere que los trastornos del lenguaje, incluido el TMLER, pueden tener un componente genético. Esto significa que:

  • Historia familiar: Es más probable que un niño desarrolle un trastorno del lenguaje si hay antecedentes familiares de dificultades del lenguaje, como problemas de aprendizaje, trastornos del habla o retrasos del desarrollo en el lenguaje. Aunque no hay un solo gen identificado como responsable del TMLER, la presencia de estos antecedentes sugiere una predisposición hereditaria.

  • Vulnerabilidad genética: Los niños pueden heredar una vulnerabilidad genética que afecta el desarrollo de las áreas del cerebro involucradas en la comprensión y producción del lenguaje. Sin embargo, esta predisposición no siempre significa que el niño desarrollará el trastorno; factores ambientales también juegan un papel importante.

2. Factores neurológicos



El desarrollo del lenguaje está íntimamente relacionado con la función cerebral, y ciertas diferencias en el cerebro pueden contribuir al TMLER. Algunas de estas diferencias incluyen:

  • Desarrollo anormal de las áreas del cerebro responsables del lenguaje: El lenguaje se procesa principalmente en el hemisferio izquierdo del cerebro, en áreas como el área de Broca (responsable de la producción del lenguaje) y el área de Wernicke (responsable de la comprensión del lenguaje). Si hay un desarrollo anormal o disfunción en estas áreas, puede provocar dificultades tanto en la comprensión como en la expresión del lenguaje.

  • Problemas en las conexiones neuronales: El desarrollo del lenguaje implica la coordinación entre varias áreas cerebrales. Si las conexiones entre las áreas del cerebro que procesan el lenguaje no funcionan adecuadamente o no están completamente desarrolladas, el niño puede tener dificultades para entender y producir lenguaje. Esto podría afectar la rapidez con la que el cerebro procesa el lenguaje o su capacidad para organizar ideas de manera coherente.

  • Alteraciones en el procesamiento auditivo: Algunos estudios sugieren que los niños con TMLER pueden tener problemas para procesar la información auditiva de manera eficiente, lo que afecta su capacidad para entender lo que escuchan. Estas dificultades para procesar los sonidos del lenguaje a nivel cerebral pueden interferir en la comprensión y la producción del lenguaje.

3. Factores del desarrollo



El desarrollo del lenguaje en los niños sigue un patrón natural, pero en el TMLER, este proceso se ve alterado. Algunos factores relacionados con el desarrollo que pueden influir incluyen:

  • Retrasos en el desarrollo general: Algunos niños experimentan un retraso en el desarrollo global, lo que afecta no solo el lenguaje, sino también otras áreas del desarrollo cognitivo, social y motor. El TMLER puede estar presente en niños que tienen dificultades más amplias en su desarrollo, aunque no es necesario que tengan otros retrasos significativos.

  • Problemas durante el embarazo o el parto: Complicaciones durante el embarazo o el parto, como falta de oxígeno al cerebro del bebé (hipoxia), parto prematuro o infecciones prenatales, pueden influir en el desarrollo cerebral y, por ende, en la adquisición del lenguaje.

4. Factores ambientales



Aunque los factores genéticos y neurológicos juegan un papel importante, el ambiente también tiene un impacto significativo en el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, el TMLER no es causado únicamente por factores ambientales, sino que estos pueden exacerbar o influir en las dificultades lingüísticas. Algunos factores ambientales incluyen:

  • Exposición limitada al lenguaje: Si un niño no está expuesto a suficiente estimulación verbal, puede tener dificultades para desarrollar sus habilidades lingüísticas. Esto puede ocurrir en hogares donde hay poca interacción verbal o si el niño no recibe suficiente atención individualizada durante las primeras etapas de su vida. Aunque este factor por sí solo no es suficiente para causar el TMLER, puede contribuir a empeorar los síntomas.

  • Ambientes bilingües o multilingües: Crecer en un hogar donde se hablan varios idiomas no causa directamente el TMLER, pero puede confundir el diagnóstico si un niño presenta retrasos en el lenguaje en comparación con otros niños de su edad. El aprendizaje de varios idiomas simultáneamente puede ralentizar temporalmente el desarrollo del lenguaje, aunque la mayoría de los niños bilingües o multilingües se ponen al día con el tiempo.

  • Factores socioeconómicos: Los niños que crecen en entornos con bajos recursos pueden tener menos acceso a un lenguaje rico y diverso, lo que puede influir en su desarrollo lingüístico. Además, factores como el estrés familiar, la inestabilidad emocional o la falta de oportunidades educativas también pueden tener un impacto en la adquisición del lenguaje.

5. Otras condiciones asociadas



El TMLER a menudo se presenta junto con otros trastornos o condiciones que pueden influir en su desarrollo. Algunas de las condiciones relacionadas incluyen:

  • Trastornos del espectro autista (TEA): Los niños con autismo a menudo presentan dificultades en el desarrollo del lenguaje, tanto en la comprensión como en la expresión. Aunque no todos los niños con autismo tienen TMLER, las dos condiciones pueden coexistir, lo que agrava las dificultades comunicativas.

  • Trastornos del aprendizaje: Algunos niños con TMLER también pueden tener trastornos del aprendizaje, como la dislexia o la discalculia, que afectan su capacidad para leer, escribir o comprender las matemáticas. Estas condiciones pueden interactuar con las dificultades lingüísticas, complicando aún más el proceso de aprendizaje.

  • Trastornos del desarrollo motor: En algunos casos, los niños con TMLER pueden presentar problemas de coordinación motora que dificultan la articulación del lenguaje, lo que puede agravar las dificultades expresivas.

6. Factores médicos o de salud



Algunas condiciones médicas o problemas de salud pueden afectar el desarrollo del lenguaje. Entre ellos se incluyen:

  • Pérdida auditiva: Aunque no es la causa principal del TMLER, una pérdida auditiva no diagnosticada o mal tratada puede afectar el desarrollo del lenguaje. Si un niño no escucha claramente el lenguaje hablado, es posible que tenga dificultades tanto para comprenderlo como para producirlo correctamente.

  • Infecciones o enfermedades del oído: Las infecciones recurrentes del oído medio (otitis media) pueden causar problemas temporales de audición, lo que afecta la capacidad del niño para captar y procesar el lenguaje en una etapa crucial del desarrollo.

7. Interacción entre factores

Es importante destacar que el TMLER generalmente no tiene una causa única. Más bien, surge de una combinación de factores. Por ejemplo, un niño con una predisposición genética puede no desarrollar el trastorno si crece en un ambiente con estimulación verbal adecuada. Del mismo modo, un niño con una lesión cerebral leve puede tener menos dificultades si cuenta con apoyo temprano y acceso a terapias del lenguaje.

El reconocimiento temprano y la intervención adecuada pueden marcar una gran diferencia en el pronóstico de los niños que presentan este trastorno.

Diagnóstico

El diagnóstico del Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) es un proceso complejo que implica una evaluación integral por parte de varios profesionales, como logopedas, psicólogos y pediatras. El objetivo es identificar las dificultades específicas en la comprensión y la expresión del lenguaje, y diferenciar este trastorno de otros posibles problemas del desarrollo. Aquí te explico los pasos clave que suelen seguirse para diagnosticar el TMLER:

1. Evaluación del desarrollo general



El proceso de diagnóstico generalmente comienza con una evaluación del desarrollo general del niño. El pediatra o especialista recopila información sobre las etapas del desarrollo del niño, incluyendo:

  • Hitos del lenguaje: Se revisa cuándo el niño comenzó a hablar, si su desarrollo del habla siguió el patrón típico para su edad, y si se observó algún retraso en el proceso. Por ejemplo, si el niño tardó en decir sus primeras palabras o en formar frases simples.

  • Desarrollo motor y cognitivo: También se examinan otras áreas del desarrollo, como las habilidades motoras finas y gruesas, así como el desarrollo cognitivo, para descartar o identificar otros posibles retrasos en el desarrollo.

  • Historia médica y familiar: Es importante conocer si el niño ha tenido problemas de audición, infecciones del oído u otros problemas de salud que puedan estar afectando su lenguaje. Además, se investiga si hay antecedentes familiares de trastornos del lenguaje o del aprendizaje.

2. Evaluación del lenguaje receptivo



Uno de los aspectos fundamentales del diagnóstico es la evaluación de las habilidades del niño para comprender el lenguaje. Los especialistas evalúan diferentes aspectos de la comprensión verbal:

  • Comprensión de instrucciones: Se observa cómo el niño responde a órdenes o instrucciones de diferentes niveles de complejidad. Por ejemplo, si sigue instrucciones de un solo paso como "pon la taza en la mesa" o de múltiples pasos como "ve a tu habitación, busca el libro y tráelo aquí".

  • Comprensión de preguntas: Se evalúa cómo el niño responde a preguntas básicas y más complejas. Por ejemplo, preguntas de tipo "¿Qué es esto?" en comparación con preguntas más abstractas como "¿Por qué necesitas una chaqueta cuando hace frío?"

  • Comprensión de oraciones y conceptos abstractos: Se evalúa si el niño comprende frases más largas y si puede captar conceptos abstractos como el tiempo ("mañana", "ayer"), emociones o relaciones espaciales ("debajo de", "detrás de").

3. Evaluación del lenguaje expresivo



Además de la comprensión, el diagnóstico también implica una evaluación de las habilidades del niño para expresar sus pensamientos e ideas. Esto incluye:

  • Producción de oraciones: Se observa si el niño es capaz de formar oraciones gramaticalmente correctas y si utiliza estructuras de frases acordes a su edad. Por ejemplo, si usa verbos correctamente, sigue el orden lógico de las palabras y usa plurales y tiempos verbales adecuados.

  • Vocabulario: Se mide el repertorio de palabras que el niño utiliza. ¿Tiene un vocabulario variado para describir objetos, acciones y emociones? ¿O utiliza términos generales como "eso" o "cosa" en lugar de palabras específicas?

  • Narración de historias: Se evalúa la capacidad del niño para contar eventos o describir algo de manera coherente. Por ejemplo, se puede pedir al niño que cuente lo que hizo en la escuela o lo que sucedió en una historia que acaba de escuchar. Los especialistas observan si las oraciones son completas y si la narración sigue un orden lógico.

  • Claridad en la expresión: También se observa si el niño tiene dificultades para encontrar las palabras adecuadas (anomia), si hace pausas largas o si sus oraciones están incompletas o son confusas.

4. Pruebas estandarizadas del lenguaje



Para obtener una evaluación más objetiva, se suelen utilizar pruebas estandarizadas del lenguaje. Estas pruebas están diseñadas para comparar el rendimiento del niño con el de otros niños de su misma edad. Algunas de las pruebas comunes para evaluar tanto el lenguaje receptivo como el expresivo incluyen:

  • Pruebas de vocabulario: Evalúan la capacidad del niño para identificar y nombrar objetos, acciones o conceptos específicos.

  • Pruebas de comprensión auditiva: Se mide cómo el niño responde a preguntas o indicaciones verbales, lo que ayuda a evaluar su capacidad de comprensión de frases y oraciones.

  • Pruebas de gramática y sintaxis: Evalúan el uso correcto de las reglas gramaticales en la formación de frases y oraciones.

Estas pruebas pueden ser específicas para la evaluación de habilidades del lenguaje receptivo (lo que el niño entiende) y del lenguaje expresivo (lo que el niño puede decir).

5. Evaluación auditiva



Es esencial descartar problemas de audición, ya que las dificultades para escuchar correctamente pueden afectar tanto la comprensión como la producción del lenguaje. Un audiograma o una prueba auditiva realizada por un especialista otorrinolaringólogo puede confirmar si el niño tiene pérdida auditiva o infecciones crónicas del oído, que podrían estar contribuyendo a los problemas del lenguaje.

6. Evaluación neuropsicológica y cognitiva



A veces, los niños con TMLER pueden tener dificultades cognitivas más generales que también afectan su capacidad de lenguaje. Un psicólogo o neuropsicólogo puede realizar pruebas para evaluar el desarrollo cognitivo del niño y detectar problemas adicionales, como trastornos del aprendizaje o dificultades de procesamiento de la información. Estas pruebas ayudan a identificar:

  • Capacidades de memoria: Especialmente la memoria de trabajo, que está relacionada con la capacidad para procesar y retener información a corto plazo.

  • Habilidades de atención y concentración: Las dificultades para mantener la atención pueden impactar negativamente en la comprensión y el uso del lenguaje.

  • Capacidades de procesamiento auditivo: Evalúa cómo el niño procesa la información auditiva y si hay retrasos en este procesamiento que puedan afectar la adquisición del lenguaje.

7. Observación en el entorno natural



Además de las pruebas formales, los profesionales pueden observar cómo el niño se comunica en situaciones cotidianas, como en casa o en la escuela. Esto es crucial para ver cómo el niño maneja el lenguaje en situaciones sociales y académicas:

  • Interacciones sociales: Se observa cómo el niño interactúa con sus compañeros y familiares. ¿Es capaz de mantener conversaciones adecuadas para su edad? ¿Tiene dificultades para participar en juegos o actividades grupales debido a sus problemas de comunicación?

  • Entorno escolar: Los maestros pueden proporcionar información valiosa sobre el rendimiento del niño en clase, cómo sigue las instrucciones y si presenta dificultades para expresar sus ideas durante las actividades escolares.

8. Diagnóstico diferencial



Es importante distinguir el TMLER de otros trastornos que pueden afectar el lenguaje, como:

  • Trastorno del espectro autista (TEA): El autismo puede afectar tanto el lenguaje como las habilidades sociales, pero en el TEA, hay también dificultades significativas en la interacción social y comportamientos repetitivos o restringidos, que no siempre están presentes en el TMLER.

  • Retrasos globales del desarrollo: Los niños con retrasos en varias áreas del desarrollo, como motoras, cognitivas y del lenguaje, pueden parecer tener TMLER, pero en realidad tienen dificultades más generales que afectan todas las áreas de desarrollo.

  • Trastornos específicos del lenguaje (TEL): El TEL es un trastorno que afecta principalmente las habilidades del lenguaje sin que haya problemas significativos en otras áreas del desarrollo, como la cognición o el comportamiento. Es similar al TMLER, pero en el TMLER hay un impacto tanto en el lenguaje expresivo como receptivo.

9. Informe final y plan de intervención



Una vez completada la evaluación, el equipo de especialistas realiza un informe detallado que describe las dificultades del niño y establece un plan de intervención adecuado. Este informe incluye:

  • Resultados de las pruebas: Un resumen de cómo el niño se desempeñó en las pruebas de lenguaje y cognitivas, identificando áreas fuertes y débiles.

  • Diagnóstico: Si se confirma el TMLER, se establece el diagnóstico formal, diferenciándolo de otros trastornos similares.

  • Plan de tratamiento: Se diseña un plan de intervención personalizado, que puede incluir terapia del lenguaje, apoyo educativo, y en algunos casos, orientación familiar para ayudar al niño a mejorar sus habilidades lingüísticas.

En resumen, el diagnóstico del TMLER es un proceso exhaustivo que involucra una combinación de evaluaciones formales, observaciones y pruebas estandarizadas para identificar las dificultades específicas del niño en la comprensión y expresión del lenguaje. El diagnóstico temprano y preciso es crucial para implementar una intervención adecuada que pueda mejorar las habilidades lingüísticas del niño.

Tratamiento


Debido a la naturaleza compleja de este trastorno, el enfoque terapéutico suele ser integral y adaptado a las necesidades específicas de cada niño. A continuación te explico los enfoques más comunes utilizados en el tratamiento del TMLER:

1. Terapia del lenguaje y el habla

La terapia del lenguaje es el tratamiento más común para los niños con TMLER y es proporcionada por un terapeuta del habla y lenguaje (fonoaudiólogo). Este profesional trabaja directamente con el niño para mejorar sus habilidades tanto en la comprensión como en la producción del lenguaje.

  • Objetivos en la comprensión (receptivo):

    • Mejorar la capacidad del niño para entender palabras, frases y preguntas.
    • Desarrollar estrategias para seguir instrucciones y comprender relatos o historias.
    • Introducir actividades que refuercen la comprensión del vocabulario y las estructuras gramaticales.
  • Objetivos en la expresión (expresivo):

    • Ayudar al niño a formar oraciones más largas y complejas.
    • Mejorar el uso correcto del vocabulario y las palabras gramaticales (como preposiciones, pronombres y conjunciones).
    • Trabajar en la claridad del discurso, incluyendo la pronunciación, el ritmo y la fluidez.

2. Intervención temprana

La intervención temprana es fundamental para mejorar el pronóstico de los niños con TMLER. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de que el niño desarrolle habilidades lingüísticas efectivas. La intervención temprana suele comenzar durante la etapa preescolar y puede involucrar tanto la terapia del lenguaje como estrategias educativas personalizadas.

  • Enfoque en el desarrollo del lenguaje: Los terapeutas y educadores trabajan con el niño para estimular el desarrollo temprano del lenguaje a través de juegos interactivos, canciones y actividades de aprendizaje que fomentan la comprensión y la expresión.
  • Implicación de los padres: Es importante que los padres participen en el proceso de intervención temprana. Los terapeutas a menudo enseñan a los padres técnicas que pueden usar en casa para ayudar a sus hijos a mejorar sus habilidades lingüísticas.

3. Terapia cognitivo-conductual y enfoque conductual

En algunos casos, especialmente cuando el TMLER se asocia con problemas conductuales o emocionales, se puede utilizar un enfoque cognitivo-conductual o conductual para tratar el trastorno. Esta terapia no trata directamente el lenguaje, pero puede abordar problemas relacionados, como la baja autoestima, la frustración y la falta de motivación.

  • Objetivos de la terapia conductual:
    • Fomentar la participación activa en las sesiones de terapia del lenguaje.
    • Enseñar estrategias para lidiar con la frustración y mejorar la perseverancia en tareas difíciles.
    • Establecer sistemas de recompensas para motivar al niño a participar y mejorar en las actividades lingüísticas.

4. Educación especial y apoyo escolar

El apoyo educativo es clave en el tratamiento del TMLER, especialmente cuando los niños comienzan la escuela y enfrentan desafíos en el aprendizaje. Las adaptaciones en el aula y la educación especial pueden proporcionar un entorno de aprendizaje que se ajuste a las necesidades del niño.

  • Planes de educación individualizada (PEI): Los niños con TMLER suelen beneficiarse de un PEI que se adapta a sus necesidades específicas. Este plan puede incluir apoyo adicional en el aula, adaptaciones en los exámenes, tiempo adicional para completar tareas y materiales de aprendizaje modificados.
  • Profesores especializados: En muchos casos, los niños con TMLER trabajan con maestros de educación especial que tienen formación específica en problemas del lenguaje. Estos maestros pueden proporcionar apoyo individualizado o en grupos pequeños para reforzar las habilidades lingüísticas.

5. Terapia ocupacional (TO)

La terapia ocupacional puede ser útil para algunos niños con TMLER, especialmente si también tienen problemas en el procesamiento sensorial o motor. Aunque no trata directamente el lenguaje, puede ayudar a mejorar habilidades que impactan en la comunicación, como la capacidad de concentrarse, seguir instrucciones y desarrollar habilidades motoras finas para la escritura.

  • Enfoque sensorial: Si el niño tiene dificultades para procesar la información sensorial (auditiva o visual), el terapeuta ocupacional puede ayudar a mejorar la capacidad del niño para participar en el entorno escolar y comunicarse de manera más efectiva.

6. Enfoque multidisciplinario

El tratamiento del TMLER a menudo involucra a un equipo de profesionales que colaboran para abordar todas las necesidades del niño. Este enfoque multidisciplinario puede incluir:

  • Fonoaudiólogos (terapeutas del habla) para trabajar directamente en el desarrollo del lenguaje.
  • Psicólogos infantiles para ayudar con problemas emocionales o conductuales que puedan estar relacionados con el trastorno.
  • Maestros de educación especial y logopedas escolares para proporcionar apoyo en el entorno educativo.
  • Pediatras o neurólogos pediátricos para evaluar posibles causas subyacentes o condiciones relacionadas, como trastornos neurológicos o de desarrollo.

7. Uso de tecnología y apoyos visuales

El uso de herramientas tecnológicas y apoyos visuales puede ser muy eficaz para mejorar las habilidades lingüísticas de los niños con TMLER. Estos apoyos incluyen aplicaciones educativas, software especializado en el desarrollo del lenguaje y el uso de imágenes y símbolos.

  • Aplicaciones y juegos educativos: Existen aplicaciones diseñadas para mejorar la comprensión y producción del lenguaje a través de juegos interactivos que enseñan vocabulario, gramática y habilidades de conversación.
  • Apoyos visuales: Los niños con TMLER suelen beneficiarse del uso de materiales visuales, como tarjetas de imágenes, gráficos y organizadores visuales, para reforzar conceptos lingüísticos y mejorar la comprensión.

8. Terapias alternativas

Algunas terapias alternativas o complementarias pueden usarse junto con la terapia del lenguaje tradicional. Aunque estas terapias no sustituyen a las intervenciones convencionales, algunos padres optan por complementarlas con otras técnicas.

  • Terapia asistida por animales: Algunos estudios sugieren que la interacción con animales puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la motivación en los niños durante el proceso de aprendizaje del lenguaje.
  • Musicoterapia: La musicoterapia puede ser beneficiosa, ya que la música puede estimular diferentes áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje y mejorar la atención, la memoria y la motivación.

9. Intervención familiar

La participación activa de la familia en el tratamiento del TMLER es crucial para el éxito del niño. Los padres, hermanos y otros miembros de la familia pueden jugar un papel clave en reforzar las habilidades lingüísticas del niño fuera de las sesiones terapéuticas.

  • Apoyo en casa: Los terapeutas del lenguaje a menudo proporcionan a las familias estrategias y actividades para practicar en casa, como juegos de vocabulario, ejercicios de repetición de palabras y el uso de preguntas sencillas para fomentar la conversación.
  • Educación para los padres: Los padres también pueden recibir capacitación para aprender cómo fomentar un entorno de apoyo lingüístico en el hogar, usando un lenguaje claro, estructurado y proporcionando modelos positivos de comunicación.

10. Pronóstico del tratamiento

Con un tratamiento adecuado, muchos niños con TMLER pueden mejorar significativamente sus habilidades lingüísticas y participar plenamente en el entorno educativo y social. El pronóstico varía según la gravedad del trastorno y el momento de la intervención, pero en general, cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados.

  • Mejoras en el lenguaje: La mayoría de los niños que reciben terapia del lenguaje pueden experimentar mejoras graduales en la comprensión y el uso del lenguaje.
  • Impacto positivo en el aprendizaje: Al mejorar las habilidades lingüísticas, los niños también tienden a tener mejores resultados académicos y a participar más en actividades escolares y sociales.

11. Ejercicios que te recomiendo

El trastorno mixto del lenguaje expresivo-receptivo afecta tanto la capacidad de comprender como de expresarse verbalmente. Para trabajar con niños o adultos que presentan este trastorno, se pueden emplear ejercicios que fortalezcan tanto la comprensión como la producción del lenguaje. Aquí te dejo una serie de actividades que puedes adaptar a diferentes edades y niveles:

Ejercicios para trabajar la comprensión del lenguaje (receptivo):

  1. Instrucciones de varios pasos:

    • Da instrucciones simples o complejas, dependiendo del nivel, para que la persona las siga. Por ejemplo: "Ve a la cocina, busca una taza y tráemela".
    • Puedes incrementar la dificultad añadiendo más pasos o utilizando conceptos espaciales y temporales (arriba, abajo, antes, después).
  2. Juegos de clasificación:

    • Da una serie de objetos o imágenes y pide que los clasifique por categorías, como "cosas que comen" o "animales que vuelan". Esto ayuda a desarrollar la comprensión de conceptos y categorías semánticas.
  3. Señalar objetos en imágenes:

    • Muestra una imagen con varios objetos o escenas, y pide que señale ciertos objetos o describa lo que está sucediendo. "¿Dónde está el gato?", "¿Qué está haciendo el niño en la imagen?".
    • Esta actividad mejora la comprensión de vocabulario y estructuras.
  4. Preguntas tipo "sí" o "no":

    • Haz preguntas simples basadas en una historia o situación: "¿El perro está debajo de la mesa?", "¿Es el sol amarillo?". Esto ayuda a verificar si están entendiendo la información.
  5. Historias breves:

    • Lee o cuenta una historia breve y luego realiza preguntas de comprensión. Empieza con preguntas simples y luego haz preguntas más abiertas que requieran pensar en el contexto o las implicaciones de la historia.

Ejercicios para trabajar el lenguaje expresivo:

  1. Descripciones de objetos:

    • Muestra un objeto o imagen y pide que lo describa: "¿Qué color es?", "¿Para qué sirve?", "¿Dónde lo podemos encontrar?". Esto ayuda a mejorar la capacidad de expresarse con detalles.
  2. Juego de roles o dramatización:

    • Simula situaciones cotidianas (ir de compras, ir al médico, pedir comida en un restaurante) para que practique el uso del lenguaje en contextos reales. Esto fomenta el uso de frases más completas y funcionales.
  3. Completar frases:

    • Di una parte de la oración y pídele que la complete. Ejemplo: "El perro está...". Esto ayuda a practicar la construcción de oraciones y la gramática.
  4. Uso de pronombres y verbos:

    • Haz actividades donde tengan que completar frases con el pronombre o verbo adecuado. Ejemplo: "Ella... (correr)" o "Él está..." (comiendo, durmiendo, leyendo).
  5. Secuencias de imágenes:

    • Muestra una serie de imágenes en secuencia y pide que cuente una historia o describa lo que sucede en orden. Esto ayuda a desarrollar habilidades narrativas y la organización del pensamiento.
  6. Descripciones de eventos:

    • Pide que describa una actividad que ha hecho recientemente o que cuente una experiencia. Puedes guiar la conversación con preguntas si es necesario: "¿Qué hiciste ayer?", "¿A dónde fuiste el fin de semana?".

Ejercicios para trabajar ambos aspectos (comprensión y expresión):

  1. Juego de "¿Quién soy?":

    • Usa descripciones de personajes, animales o cosas, y pide que la persona adivine lo que es. Luego, pide que sea él o ella quien describa algo para que tú adivines. Este juego trabaja tanto la comprensión como la capacidad de generar descripciones verbales.
  2. Completar una historia:

    • Comienza una historia y pide que la complete. Esto requiere tanto comprensión de lo que está pasando como la habilidad para expresar ideas adicionales.
  3. Juegos de preguntas:

    • Inicia un juego de preguntas sobre una historia o imagen: "¿Qué pasaría si...?", "¿Por qué crees que hizo eso?". Esto mejora la comprensión y también motiva a la persona a expresar sus ideas y razonamientos de manera verbal.
  4. Asociación de palabras:

    • Di una palabra y pide que diga otras que estén relacionadas con ella (por ejemplo: “fruta” → “manzana, plátano, naranja”). Luego, intercambien roles y que la persona sea quien diga la palabra inicial. Esto ayuda tanto en la comprensión de conceptos como en la expresión verbal.
  5. Conversaciones dirigidas:

    • Establece conversaciones guiadas sobre temas que le interesen o sobre su día. Pregunta "¿Qué hiciste hoy?" y haz preguntas adicionales para profundizar en la respuesta. Esto refuerza tanto la comprensión como la fluidez verbal.

Consejos generales:

  • Repetición y refuerzo positivo: Elogia y refuerza cada intento de comunicación, aunque no sea perfecto, para motivar a la persona a seguir practicando.
  • Apoyo visual: Usa imágenes, pictogramas o gestos para complementar la información verbal. Esto ayuda a reforzar la comprensión.
  • Adaptar el lenguaje: Ajusta el nivel de dificultad de los ejercicios según el progreso. Usa lenguaje claro, directo y adaptado al nivel de la persona.

Estas actividades buscan equilibrar el desarrollo de habilidades tanto receptivas como expresivas, adaptándose a las necesidades de la persona.

Pronóstico


El pronóstico del Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) varía considerablemente dependiendo de factores como la gravedad del trastorno, la intervención temprana, el apoyo recibido, y si existen otros trastornos asociados. Aquí te detallo los aspectos clave que influyen en el pronóstico de esta condición:

1. Intervención temprana

Uno de los factores más importantes que influyen en el pronóstico es la detección y tratamiento tempranos. Cuanto antes se identifique el trastorno y se inicie una intervención adecuada, mayores son las probabilidades de que el niño pueda mejorar sus habilidades de lenguaje. La intervención temprana puede ayudar a prevenir que las dificultades del lenguaje se agraven con el tiempo y tengan un impacto negativo en otras áreas del desarrollo, como el rendimiento académico y las habilidades sociales.

  • Resultados positivos con terapia temprana: Los niños que reciben terapia del lenguaje de forma regular en las primeras etapas de su desarrollo (preescolar o los primeros años de la escuela) suelen mostrar mejoras significativas en sus habilidades de comprensión y expresión. Aunque algunos niños con TMLER pueden continuar presentando dificultades, la intervención adecuada puede ayudarlos a alcanzar un nivel funcional de lenguaje para su vida diaria.

2. Gravedad del trastorno

El pronóstico también depende del grado de severidad del TMLER:

  • Casos leves: Los niños con formas más leves del trastorno, que tienen dificultades moderadas tanto en la comprensión como en la expresión, tienden a responder bien a la terapia y pueden ponerse al día con sus compañeros en el tiempo. En estos casos, es posible que, con el apoyo adecuado, el niño supere la mayoría de sus dificultades a medida que crece.

  • Casos moderados a severos: En niños con formas más severas del trastorno, las dificultades para comprender y producir lenguaje pueden persistir durante toda su vida. Estos niños pueden requerir apoyo constante en la escuela y a lo largo de su desarrollo. Es probable que necesiten un enfoque terapéutico más intensivo y prolongado para mejorar sus habilidades lingüísticas.

3. Factores individuales

Cada niño es único, por lo que el pronóstico puede verse influido por varios factores individuales, como:

  • Capacidades cognitivas: Los niños que tienen capacidades cognitivas normales o superiores suelen tener un mejor pronóstico, ya que pueden aprovechar otras habilidades intelectuales para compensar sus dificultades de lenguaje. En cambio, aquellos con déficits cognitivos asociados pueden experimentar más dificultades para mejorar.

  • Motivación y entorno familiar: La actitud del niño hacia la terapia, su motivación para mejorar, y el nivel de apoyo que recibe de su entorno familiar son factores clave. Un entorno que fomente el uso del lenguaje, con padres y cuidadores comprometidos en el proceso terapéutico, puede mejorar significativamente las perspectivas de éxito.

  • Apoyo escolar: El pronóstico mejora cuando el niño recibe un apoyo adecuado en la escuela. Las adaptaciones en el aula, como el uso de instrucciones más claras, tiempo adicional para completar tareas y la enseñanza personalizada, pueden ayudar a que el niño desarrolle sus habilidades lingüísticas y tenga un mejor rendimiento académico.

4. Impacto en el rendimiento académico

El TMLER puede tener un impacto a largo plazo en el rendimiento académico, especialmente si las dificultades de lenguaje no se abordan de manera efectiva. Los niños con TMLER a menudo tienen dificultades con la lectura, la escritura y la comprensión lectora, lo que puede afectar su desempeño en la escuela.

  • Problemas de lectura y escritura: Muchos niños con TMLER experimentan dificultades para aprender a leer y escribir, ya que el lenguaje es fundamental para estas habilidades. Es posible que tengan dificultades para comprender el significado de lo que leen o para organizar sus pensamientos de manera coherente en la escritura.

  • Apoyo educativo: Sin embargo, con un apoyo educativo adecuado, muchos niños con TMLER pueden superar estas dificultades y alcanzar niveles aceptables de competencia académica. Los programas de intervención específicos para mejorar la comprensión lectora, la escritura y la organización del lenguaje pueden ser muy efectivos.

5. Habilidades sociales y emocionales

El pronóstico en términos de habilidades sociales y emocionales también puede verse afectado por el TMLER, ya que el lenguaje es crucial para la interacción social. Los niños que tienen dificultades para comprender o expresar sus pensamientos y emociones pueden tener problemas para relacionarse con sus compañeros.

  • Aislamiento social: Sin una intervención adecuada, algunos niños con TMLER pueden experimentar aislamiento social, dificultades para hacer amigos y, en algunos casos, problemas de autoestima o frustración.

  • Mejora con terapia: Sin embargo, muchos niños que reciben terapia del lenguaje también mejoran en sus interacciones sociales. Aprender a comunicarse de manera más efectiva puede ayudarlos a interactuar mejor con los demás, lo que a su vez puede mejorar su bienestar emocional y social.

6. Trastornos asociados

El pronóstico puede complicarse si el TMLER está presente junto con otros trastornos, como:

  • Trastornos del aprendizaje: Si el TMLER está acompañado de un trastorno del aprendizaje, como dislexia o discalculia, el pronóstico puede ser más complicado. Estos niños pueden necesitar un enfoque terapéutico más amplio que aborde tanto las dificultades de lenguaje como las del aprendizaje.

  • Trastorno del espectro autista (TEA): Los niños con TEA que también tienen TMLER suelen enfrentar desafíos adicionales en su desarrollo social y comunicativo. En estos casos, el pronóstico depende de la combinación de intervenciones centradas tanto en el lenguaje como en las habilidades sociales y de comportamiento.

7. Perspectiva a largo plazo

En términos generales, el TMLER no es un trastorno que desaparezca por completo con el tiempo, aunque muchas personas con tratamiento adecuado logran mejoras significativas y pueden vivir una vida funcional y productiva. 

Algunos niños pueden superar la mayor parte de sus dificultades lingüísticas, mientras que otros continuarán teniendo dificultades leves a moderadas en la vida adulta.

  • Adolescencia y adultez: Algunos niños con TMLER pueden seguir enfrentando dificultades en áreas como la expresión escrita o la comprensión de textos complejos durante la adolescencia y la adultez. Es posible que necesiten adaptaciones en el lugar de trabajo o en su educación superior, pero muchos logran tener éxito en estas etapas.


Diferencias con otros trastornos del lenguaje


El Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) comparte algunas características con otros trastornos del lenguaje, lo que puede hacer que su diagnóstico sea un desafío. 

Sin embargo, existen diferencias clave que ayudan a distinguirlo de otros trastornos relacionados con el lenguaje. 

1. Trastorno del lenguaje expresivo

El trastorno del lenguaje expresivo afecta principalmente la capacidad de un niño para expresar el lenguaje de manera adecuada, pero sin afectar significativamente la comprensión. Esto es lo que lo diferencia del TMLER, en el cual tanto la expresión como la comprensión del lenguaje están afectadas.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: Dificultades tanto para entender el lenguaje como para producirlo.
    • Trastorno del lenguaje expresivo: El niño puede entender bien lo que otros dicen, pero tiene dificultades para formar oraciones, utilizar palabras correctas o expresar sus ideas con claridad.
  • Ejemplo: Un niño con trastorno del lenguaje expresivo podría entender instrucciones complejas, pero no sería capaz de describir de manera clara lo que hizo durante el día.

2. Trastorno específico del lenguaje (TEL)

El trastorno específico del lenguaje (TEL) es un trastorno que afecta la adquisición del lenguaje sin que haya déficits intelectuales, neurológicos o sensoriales subyacentes. Al igual que en el TMLER, el TEL puede afectar tanto la comprensión como la expresión, pero hay diferencias clave en su diagnóstico y enfoque.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: El lenguaje receptivo y expresivo están afectados, pero puede haber causas más amplias, como problemas cognitivos, neurológicos o de desarrollo.
    • TEL: Es un trastorno del lenguaje que no está vinculado a otros problemas del desarrollo. El niño presenta un retraso en el desarrollo del lenguaje, pero no tiene déficits sensoriales, cognitivos o emocionales que lo expliquen.
  • Ejemplo: Un niño con TEL puede tener dificultades con la gramática o la pronunciación, pero sus habilidades cognitivas generales estarían intactas, y no habría un impacto significativo en otras áreas de desarrollo.

3. Disfasia o afasia del desarrollo

La disfasia o afasia del desarrollo es un trastorno más severo que implica dificultades importantes en la adquisición del lenguaje. A menudo, este trastorno afecta tanto el lenguaje expresivo como el receptivo, lo que puede llevar a una confusión con el TMLER.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: Las dificultades en el lenguaje pueden ser leves o moderadas, y aunque afectan la vida diaria, muchos niños pueden mejorar con terapia.
    • Disfasia o afasia del desarrollo: Suele implicar dificultades severas en ambas áreas del lenguaje, con un impacto más profundo en la adquisición y uso del lenguaje a lo largo del tiempo.
  • Ejemplo: Un niño con afasia del desarrollo podría tener dificultades extremas tanto para comprender como para producir el lenguaje, y su progreso en el aprendizaje del lenguaje sería más lento y limitado.

4. Trastorno fonológico

El trastorno fonológico es un trastorno del habla en el cual los niños tienen dificultades para articular los sonidos correctamente, aunque no tienen problemas para comprender el lenguaje ni para usar estructuras gramaticales adecuadas.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: Afecta la comprensión y la producción del lenguaje, más allá de los problemas con la articulación de sonidos. Los niños tienen dificultades con la gramática, el vocabulario y el uso del lenguaje en general.
    • Trastorno fonológico: Se limita a la producción de sonidos. El niño puede tener un vocabulario adecuado y entender bien las oraciones, pero tiene problemas para pronunciar correctamente ciertos sonidos o combinaciones de sonidos.
  • Ejemplo: Un niño con trastorno fonológico puede decir "tat" en lugar de "gato", pero su capacidad para entender el significado de la palabra "gato" o seguir instrucciones complejas no está afectada.

5. Trastorno del espectro autista (TEA)

El trastorno del espectro autista (TEA) a menudo implica dificultades en la comunicación, lo que puede llevar a confusiones con los trastornos del lenguaje. Sin embargo, las características del TEA van más allá del lenguaje, ya que también afectan la interacción social, los comportamientos repetitivos y las respuestas sensoriales.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: Afecta específicamente las habilidades del lenguaje, sin la presencia de dificultades en la interacción social o comportamientos repetitivos.
    • TEA: Además de las dificultades con el lenguaje, los niños con TEA muestran problemas significativos en la interacción social, el uso del lenguaje en contextos sociales, y comportamientos repetitivos o intereses restringidos.
  • Ejemplo: Un niño con TEA puede tener dificultades para usar el lenguaje de manera social (por ejemplo, problemas para iniciar o mantener una conversación), pero sus dificultades no se limitan solo al lenguaje, sino que también incluyen dificultades en la interacción social y comportamientos específicos.

6. Trastorno de aprendizaje no verbal

El trastorno de aprendizaje no verbal (TANV) afecta principalmente las habilidades no verbales del niño, como la percepción visual-espacial, las habilidades motoras y el procesamiento social, pero puede haber también dificultades con el lenguaje pragmático (el uso social del lenguaje).

  • Diferencias principales:
    • TMLER: Afecta el uso y la comprensión del lenguaje hablado en sí, con un impacto directo en la gramática, el vocabulario y la comprensión general.
    • TANV: Las dificultades principales se relacionan con la comunicación social y el uso del lenguaje en contextos no verbales. El niño puede tener un lenguaje fluido, pero dificultad para entender el lenguaje no literal, como las bromas o los matices sociales.
  • Ejemplo: Un niño con TANV puede hablar bien, pero tiene problemas para comprender el sarcasmo o las señales sociales implícitas, mientras que un niño con TMLER tiene problemas más básicos para comprender y producir frases y oraciones.

7. Dificultades del lenguaje debido a una pérdida auditiva

Los problemas del lenguaje también pueden aparecer en niños con pérdida auditiva o problemas de audición, ya que su capacidad para escuchar y procesar el lenguaje está afectada.

  • Diferencias principales:
    • TMLER: No está causado por problemas de audición. Un niño con TMLER tiene una capacidad auditiva normal, pero presenta dificultades para comprender y usar el lenguaje debido a problemas en el procesamiento del lenguaje.
    • Pérdida auditiva: Las dificultades en el lenguaje surgen porque el niño no puede oír claramente lo que se le dice, lo que afecta su capacidad para aprender y usar el lenguaje correctamente.
  • Ejemplo: Un niño con pérdida auditiva podría tener dificultades para entender lo que se dice en ambientes ruidosos, lo que a su vez afecta su desarrollo del lenguaje. Sin embargo, al mejorar su audición con dispositivos o intervenciones, puede adquirir el lenguaje con mayor facilidad.

El Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) se caracteriza por dificultades en ambos aspectos del lenguaje: la comprensión y la expresión. Esto lo distingue de otros trastornos del lenguaje que afectan principalmente una sola área, como el trastorno del lenguaje expresivo o el trastorno fonológico. Además, a diferencia de trastornos como el TEA o el TEL, el TMLER puede estar asociado con problemas más amplios de desarrollo cognitivo o neurológico. La correcta identificación de las diferencias es clave para un diagnóstico adecuado y un plan de intervención efectivo

Impacto en el aprendizaje


El impacto en el aprendizaje de un niño con Trastorno Mixto del Lenguaje Expresivo-Receptivo (TMLER) puede ser significativo, ya que el lenguaje es una herramienta fundamental para adquirir conocimientos, comunicarse y participar en actividades educativas. 

Las dificultades que estos niños experimentan tanto para comprender como para expresarse afectan diferentes áreas del aprendizaje. A continuación te explico cómo este trastorno impacta en el rendimiento académico y las habilidades cognitivas.

1. Comprensión limitada del lenguaje

Una de las principales áreas afectadas es la comprensión del lenguaje, lo cual puede tener consecuencias directas en el rendimiento académico. Los niños con TMLER suelen tener dificultades para procesar y entender lo que se les dice, lo que afecta su capacidad para seguir instrucciones, comprender lecturas y participar en discusiones en clase.

  • Impacto en la comprensión lectora: Los niños con dificultades en la comprensión del lenguaje también suelen tener problemas para entender lo que leen. Pueden tener dificultades para captar el significado de las palabras o frases, seguir el argumento de un texto o relacionar la información leída con conocimientos previos.

  • Problemas para seguir instrucciones: En el aula, estos niños pueden tener problemas para entender instrucciones complejas o secuencias de tareas, lo que afecta su capacidad para completar actividades y trabajos escolares. Esto puede llevar a que se queden atrás en comparación con sus compañeros.

2. Dificultades para expresarse

El TMLER también afecta la capacidad del niño para expresarse adecuadamente, lo que impacta en su participación en actividades académicas que requieren lenguaje oral y escrito.

  • Producción oral: Los niños con TMLER a menudo tienen dificultades para formar oraciones gramaticalmente correctas, utilizar el vocabulario adecuado o expresar ideas de manera clara. Esto puede dificultar su participación en discusiones, responder preguntas orales o explicar lo que han aprendido.

  • Escritura afectada: Las dificultades expresivas también impactan la escritura. Los niños con TMLER suelen tener problemas para organizar sus pensamientos y plasmarlos en un texto. Pueden escribir frases incompletas, desorganizadas o carentes de claridad. Además, su vocabulario escrito puede ser limitado, lo que afecta la calidad de sus redacciones y tareas escritas.

3. Dificultades en materias académicas clave

El lenguaje es esencial para el aprendizaje en casi todas las áreas del currículo escolar. Los niños con TMLER pueden tener dificultades particulares en materias como:

  • Lectura y comprensión lectora: La lectura es una habilidad clave en la educación. Los problemas de lenguaje afectan tanto la decodificación de palabras como la comprensión de lo que se lee. Esto puede llevar a que los niños tengan dificultades para aprender a leer y, más adelante, para comprender textos más complejos.

  • Matemáticas: Aunque las matemáticas parecen depender menos del lenguaje, muchos conceptos matemáticos requieren la comprensión de instrucciones verbales y escritas. Los problemas de lenguaje pueden afectar la capacidad de un niño para seguir problemas de matemáticas escritos, entender enunciados de problemas o seguir instrucciones paso a paso en las operaciones matemáticas.

  • Ciencias y estudios sociales: Estas materias requieren la capacidad de comprender conceptos complejos y explicarlos. Los niños con TMLER pueden tener dificultades para aprender y recordar información en estas áreas debido a problemas en la comprensión y la producción del lenguaje.

4. Problemas de atención y memoria

El procesamiento del lenguaje está estrechamente relacionado con otras habilidades cognitivas, como la memoria y la atención. Los niños con TMLER a menudo tienen dificultades para recordar información verbal y mantener la atención durante largas explicaciones o lecturas.

  • Problemas de memoria verbal: Pueden tener dificultades para retener y recordar lo que se les dice, lo que puede afectar su capacidad para seguir el ritmo de la clase. Por ejemplo, pueden olvidar instrucciones que se les dan verbalmente o tener dificultades para recordar hechos y datos que se explicaron en clase.

  • Déficit en la atención: Las dificultades para procesar el lenguaje pueden hacer que los niños pierdan interés o se distraigan fácilmente durante las lecciones, especialmente si encuentran que es difícil seguir el contenido verbal que se presenta.

5. Problemas con el aprendizaje basado en tareas

El TMLER puede afectar el rendimiento en actividades de resolución de problemas y tareas que requieren múltiples pasos. Los niños con este trastorno suelen tener dificultades para planificar, organizar y secuenciar tareas de manera efectiva debido a sus problemas con el lenguaje.

  • Dificultad para seguir instrucciones complejas: Si una tarea requiere seguir instrucciones paso a paso, los niños con TMLER pueden tener problemas para recordar y ejecutar todas las etapas, lo que puede llevar a errores o a que no completen las tareas correctamente.

  • Dificultad para resolver problemas: Las habilidades de resolución de problemas, que son clave en áreas como matemáticas y ciencias, también pueden verse afectadas, ya que los niños pueden tener dificultades para comprender las premisas o enunciados de los problemas o para expresar de manera clara las soluciones.

6. Impacto en la interacción con los compañeros

El lenguaje es una herramienta fundamental para la interacción social y el trabajo en grupo, que son componentes importantes del aprendizaje en la escuela. Las dificultades del lenguaje pueden afectar la capacidad de un niño con TMLER para participar en actividades grupales, colaborar con sus compañeros y aprender de manera conjunta.

  • Problemas para participar en discusiones: Los niños con TMLER pueden sentirse frustrados o inseguros cuando se les pide que participen en discusiones en clase, ya que pueden tener dificultades para comprender lo que se dice o para expresar sus opiniones de manera clara. Esto puede llevar a que se retraigan socialmente y participen menos en el aprendizaje colaborativo.

  • Relaciones sociales afectadas: Las dificultades en la comunicación pueden interferir en la capacidad de los niños para establecer y mantener relaciones con sus compañeros, lo que puede generar sentimientos de aislamiento o frustración. Esto también puede afectar su motivación y confianza en el entorno académico.

7. Bajo rendimiento académico

Debido a las dificultades mencionadas, los niños con TMLER suelen presentar un rendimiento académico más bajo que sus compañeros. Pueden tener dificultades para cumplir con las expectativas de su nivel educativo, lo que puede llevar a una acumulación de retraso académico si no se interviene a tiempo.

  • Bajo rendimiento en exámenes: Las dificultades en la comprensión y producción del lenguaje pueden afectar el rendimiento en exámenes, tanto en pruebas orales como escritas. Pueden no entender completamente las preguntas o no poder expresar adecuadamente las respuestas.

  • Frustración y baja autoestima: Las dificultades persistentes en el aprendizaje pueden llevar a sentimientos de frustración, baja autoestima y falta de motivación. Los niños pueden sentirse incapaces de seguir el ritmo de sus compañeros y esto puede tener un impacto negativo en su actitud hacia el aprendizaje.

8. Necesidad de adaptaciones educativas

Para ayudar a los niños con TMLER a superar estos desafíos, es importante implementar adaptaciones educativas en el aula, que pueden incluir:

  • Instrucciones más claras y sencillas: Los maestros pueden adaptar sus instrucciones, haciéndolas más simples y dando más tiempo para que el niño procese la información.
  • Apoyo adicional en la lectura y escritura: Los niños con TMLER pueden beneficiarse de intervenciones específicas en las áreas de lectura, escritura y vocabulario, que les ayuden a mejorar sus habilidades lingüísticas.
  • Uso de herramientas visuales: El uso de imágenes, diagramas y organizadores gráficos puede ayudar a los niños a comprender mejor la información, ya que pueden tener dificultades para procesar solo la información verbal.

En resumen, el TMLER es un trastorno del desarrollo del lenguaje que afecta tanto la comprensión como la expresión verbal, y requiere un diagnóstico temprano y una intervención adecuada para ayudar al niño a superar las dificultades en el lenguaje y mejorar su rendimiento académico y social

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